sábado, 10 de marzo de 2012

Deseo encontrarme entre notas.

Las teclas cedían pesadas bajo mis dedos, y cada nota era una punzada en el pasado, meteoritos convertidos en errores que chocaban sin remedio contra mis decisiones. Imponente piano de cola que me hacía insignificante y que me arrojaba el pasado como si de balas se tratase. Un corazón decepcionado me decía que no merecía estar allí, y cada latido me hacía más consciente de ello. Pero qué bonita podía llegar a ser una melodía tocada por las más inexpertas manos… unas manos que podrían haber bailado sin problema sobre bemoles y sostenidos. Podría haber cerrado los ojos y haberme dejado llevar por el dulce sonido, al fin y al cabo es con lo que he crecido, pero me resultaba imposible después de tantos años y con la añoranza empañando mi fuero interno, pero a la vez reluciendo mis insensateces. Ni si quiera me di la oportunidad de fracasar. Y simplemente por eso el triunfo se divisa difuso. Sin embargo… nunca es tarde para ser quien queremos ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario